Ya tenemos heredero al trono de Lluc Crusellas. El italiano Tommaso Grollero se convirtió este 27 de octubre en el ganador de la novena edición del World Chocolate Masters gracias a un trabajo de excelente diseño y cuidadísima ejecución. No se trató, en cualquier caso, de una victoria clara o fácil. Y es que el nivel fue especialmente alto en esta convocatoria del vistoso campeonato organizado por Callebaut.

Precisamente ese incremento de nivel fue uno de los motivos por los que el candidato español Jesús Quirós se quedó fuera del cuadro de ocho súperfinalistas que compitieron el último día por el triunfo final. Quirós acudía a Amberes (Bélgica) con toda la ilusión y muchas expectativas, consciente de que el trabajo de preparación había sido sólido; de que había invertido medios y tiempo, de que había puesto ideas y pasión, y de que contaba con el apoyo de grandes profesionales.

Pero a la postre eso no fue suficiente para estar entre los ocho mejores del World Chocolate Masters. Sin duda, penalizó el hecho de que una parte de la pieza artística se viniera abajo pocos minutos antes de que el jurado técnico la analizara y puntuara. Pero cabe analizar también qué más pudo faltar.

Momento en el que se da a conocer el nombre del ganador

Quizás, por ejemplo, un punto de espectacularidad. Este campeonato chocolatero volvió a evidenciar que generar un impacto visual o conceptual es casi tan importante como lo es afinar en los sabores. O quizás un punto de limpieza durante el trabajo en el box: bastaba comprobar los meticulosos movimientos de los candidatos asiáticos para certificar que ahí había también un camino hacia la mejora.

Gran edición

La victoria de Italia se cimentó en aspectos como la regularidad, ofreciendo un trabajo notable en todas las pruebas. Como concretó Amaury Guichon, presidente del jurado, la consistencia y la claridad fueron claves: “Tommaso Grollero demostró una excepcional habilidad para conectar sabor, precisión técnica y una visión creativa distintiva. El título no fue el resultado de una única gran creación”.

El ganador, el italiano Tommaso Grollero

Para el recuerdo quedará ya esa espectacular figura de un pulpo que, visto de frente, parecía perfecto, pero revelaba una arquitectura mucho más compleja cuando se observaba la pieza desde los costados. Un impresionante juego visual con el que buscaba reflexionar sobre aquello que no se ve a simple vista, sobre la complejidad que subyace detrás de cada sabor. Una auténtica obra maestra del diseño espacial, meticulosamente planificada y perfectamente ensamblada durante la competición.

Figura de pulpo del ganador

Muy cerca del italiano se quedó el chino Lyu Haoran, segundo clasificado, que fascinó al jurado por su precisión y elegancia.

Pieza de Lyu Haoran (China), segundo clasificado

También deleitó a los jurados el trabajo realizado por el japonés Keita Koshimizu, que terminó tercero cuando otros años bien podría haber estado coqueteando con la victoria.

Pieza de Keita Koshimizu (Japón), tercer clasificado

Ojo a Asia

Sin duda, una de las grandes noticias de este World Chocolate Masters ha sido la de constatar el enorme talento que está surgiendo en Asia. En esta edición tres eran los candidatos llegados del continente asiático y los tres se erigieron rápidamente en protagonistas de las quinielas. A los candidatos japonés y chino se sumó el buen hacer de la coreana Sanghwa Lee, única participante femenina, que apostó por una pieza especialmente compleja, que combinaba técnicas muy distintas y rehuía el uso de los moldes, muy presentes durante el concurso.

La coreana Sanghwa Lee, única participante femenina

Más allá del excelente nivel de los participantes y del jurado, cabe destacar el cambio de rumbo que está imprimiendo Callebaut al concurso. Alejado ya de ferias y eventos ajenos a la compañía, el World Chocolate Masters se convierte en un evento con entidad totalmente propia, en una cita a la que acuden cientos de profesionales de todo el mundo. La idea es convertir el concurso en un gran evento itinerante, de modo que la fiesta mundial del chocolate alcance verdaderamente a todo el mundo. La primera de estas citas se llevó a cabo en Amberes. Quedaremos a la espera de ver cuál será el próximo destino.