Coincidiendo con la Feria de Lorca 2026, que se celebró el pasado mes de septiembre, el equipo de Temperato presentó un helado de vermut, explorando así las posibilidades técnicas de trabajar con alcohol en heladería.
Desde el punto de vista de la formulación, trabajar con vermut plantea una dificultad evidente, ya que el alcohol tiene una elevada capacidad anticongelante y modifica de forma significativa el comportamiento de la mezcla. A ello se suma la aportación de azúcares y el propio perfil aromático y botánico del vermut.

"Uno de los principales retos fue encontrar el punto en el que la intensidad aromática del vermut resultara claramente reconocible sin comprometer técnicamente el helado. El resultado es una receta desarrollada específicamente para el proyecto, en la que el vermut no funciona como un simple matiz, sino como el verdadero protagonista. En su base, el helado está compuesto por vermut rojo, naranja y pomelo. Es en el producto acabado y listo para consumir cuando se incorpora un segundo tipo de vermut, el de naranja Bienhablao, llenando de sabor y de distintos matices este helado", explica la firma murciana.

Una innovación que no está solo en el sabor
A la hora de crear esta propuesta, Temperato partió de otra interesante reflexión: ¿En qué momento del día se come helado? Tradicionalmente, buena parte del consumo se concentra después de las comidas, durante la merienda, por la tarde o por la noche.
El vermut, sin embargo, pertenece a un ritual completamente distinto. Y de ahí nació la gran pregunta: ¿Podemos conseguir que alguien piense en tomar un helado a las doce o a la una del mediodía? "La innovación en heladería no tiene por qué limitarse a buscar nuevos ingredientes o combinaciones. También puede estar en desarrollar nuevas ocasiones de consumo", aseguran.

