Walthari Matthei ha dedicado gran parte de su vida a la investigación, la creación y el desarrollo de una nueva visión de la heladería contemporánea. Su principal objetivo ha sido generar una red de unión y colaboración entre heladerías latinoamericanas a través de la plataforma Bajo Cero, promoviendo una industria más conectada, innovadora y con identidad propia.
Docente y miembro del departamento de investigación y desarrollo de la Escuela Culinary (Instituto Internacional de Artes Culinarias), es el fundador del Festival Latam Bajo Cero, que tendrá lugar del 16 al 19 de julio en el exclusivo espacio Polo Apoquindo (Las Condes, Chile). Un evento que acogerá la Copa Latinoamericana de Heladería y el Día de la Industria de la Felicidad.
Desde la plataforma Bajo Cero, has creado numerosos eventos para unir a las heladerías latinoamericanas que han ido transformándose con los años. ¿Qué tiene de especial vuestro último proyecto: el festival Latam Bajo Cero?
Bajo Cero nació como un festival dedicado a las heladerías chilenas, comenzando en Valparaíso bajo el nombre de Valpo Bajo Cero. Con el paso de los años y tras el éxito de iniciativas como Santiago Bajo Cero y posteriormente Chile Bajo Cero, el proyecto fue evolucionando con un objetivo claro: unir a las heladerías para construir una verdadera comunidad heladera y avanzar hacia el desarrollo de un patrimonio heladero nacional, donde cada heladería, desde Arica hasta Punta Arenas, aporte su identidad y represente la riqueza gastronómica heladera local. Sin embargo, siempre existió la convicción de que esta comunidad podía ser aún más grande. Por ello, decidimos expandir nuestra mirada e incorporar a toda Latinoamérica, una región con una enorme diversidad de ingredientes, tradiciones y culturas que merecen ser representadas a través del helado.
Creemos firmemente en la identidad que otorgan los productos locales y en la capacidad de estos de proyectarnos al mundo con una propuesta auténtica y diferenciadora. Así nace Latam Bajo Cero, una evolución natural del proyecto y una plataforma que busca impulsar una nueva heladería latinoamericana: una heladería con identidad propia, arraigada en sus territorios y con la valentía de reinterpretar sus tradiciones a través del helado.
La principal diferencia de Latam Bajo Cero respecto a las versiones anteriores es precisamente su carácter regional. Ya no se trata únicamente de una comunidad chilena, sino de un espacio de encuentro para toda Latinoamérica, donde heladeros, productores y profesionales de distintos países pueden compartir conocimientos, fortalecer lazos y construir, en conjunto, una identidad heladera latinoamericana con proyección global.

¿Cuáles son los puntos clave de la edición que se celebrará en julio?
Uno de los principales hitos de la edición que se celebrará en julio es que hemos logrado construir una verdadera comunidad heladera latinoamericana. En esta ocasión reuniremos a más de ocho destacados exponentes del continente, quienes representarán a sus respectivos países a través de un helado con identidad propia, algo inédito hasta ahora.
En el marco del festival se desarrollará la Copa Latinoamericana de Heladería, que tendrá lugar en Santiago de Chile y contará con la participación de representantes de México, Brasil, Honduras, Perú, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Argentina y Chile. Cada uno de ellos presentará una propuesta que refleje la riqueza cultural y gastronómica de su país, reafirmando el valor de los ingredientes y tradiciones locales.
La principal diferencia de Latam Bajo Cero respecto a las versiones anteriores es su carácter regional. Ya no se trata únicamente de una comunidad chilena, sino de un espacio de encuentro para toda Latinoamérica
¿Qué supone para vosotros organizar un evento tan importante como la Copa Latinoamericana de Heladería? ¿Qué criterios se tendrán en cuenta para seleccionar al ganador?
La Copa Latinoamericana de Heladería consiste en una competencia única que reúne a maestros heladeros de distintos países con el objetivo de que cada uno pueda representar la identidad culinaria de su territorio a través de un helado elaborado con ingredientes propios de su región. Más que una competencia, es un espacio de encuentro donde las tradiciones, los productos y las visiones de cada país dialogan para construir una nueva identidad heladera latinoamericana.
Para nosotros, organizar este evento representa la evolución de más de ocho años de trabajo. Nos llena de orgullo haber logrado consolidar una comunidad heladera disruptiva y colaborativa, donde todos aportamos conocimientos, ingredientes y perspectivas diferentes en la búsqueda de una heladería latinoamericana con identidad propia.
La evaluación contempla aspectos técnicos y creativos, considerando el análisis sensorial, la formulación y equilibrio del helado, la creatividad y originalidad de la propuesta, la correcta aplicación de técnicas, la identidad local expresada mediante ingredientes representativos, la viabilidad comercial del producto y la coherencia entre el relato conceptual y el resultado final. De esta forma, se busca reconocer no solo la excelencia técnica, sino también la capacidad de cada participante para expresar la cultura y el patrimonio gastronómico de su país a través del helado.

También organizareis el Día de la Industria de la Felicidad, ¿con qué objetivo?
El principal motor que inspira la realización del Día de la Industria de la Felicidad es generar un espacio de encuentro entre proveedores y heladeros, fortaleciendo vínculos que permitan incorporar ingredientes, productos y soluciones locales en las propuestas heladeras. Buscamos que las vitrinas expresen una identidad auténtica y que miles de personas puedan disfrutar esa diversidad y encontrar la felicidad en un bocado de helado.
La presencia de la comunidad latinoamericana también es fundamental, ya que nos permite expandir esta experiencia más allá de las fronteras y crear oportunidades reales de intercambio comercial y cultural. Queremos fomentar la circulación de productos, ideas, tecnologías y maquinaria desarrolladas en la región, todas con una fuerte identidad local, generando una sinergia única dentro de lo que llamamos la Industria de la Felicidad. Además, trabajamos junto a organismos e instituciones como cámaras de comercio y ProChile, que impulsan y respaldan este tipo de iniciativas, otorgándoles un carácter distintivo y reforzando el compromiso con el crecimiento y la proyección de la industria heladera latinoamericana.
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