Una figura digna de resaltar en el panorama pastelero español. Autodidacta de vocación tardía, ha demostrado una enorme capacidad para perfeccionar su técnica y aprender a partir de toda clase de influencias. Su pastelería Crujiente Petits Plaisirs en Redován (Alicante) es el vivo ejemplo de un concepto innovador que pone en primer plano la pastelería individual de autor en una fórmula que está dando mucho que hablar, en primer lugar gracias a la buena respuesta comercial que ha obtenido.
En junio de 2018 abrió Candela Gelateria, también en Redován, para reivindicar el helado como alimento y buscando desestacionalizar su consumo con una oferta que se apoya en complementos pasteleros fuera de temporada. Ese mismo año consiguió el subcampeonato del mundo con el equipo español que participó en aquella edición de la Copa del Mundo de Heladería. Y en 2023 participó con otra selección nacional en el campeonato mundial del panettone, cosechando varias menciones en las categorías clásico y de chocolate.
Incansable, el chef alicantino recientemente ha abierto Crujiente, Calma y Corteza para impulsar su oferta más panadera.