En el incomparable marco del restaurante Casa Nova, en Sant Martí Sarroca, tuvo lugar ayer un encuentro extraordinario entre dos mundos aparentemente distantes: la alta pastelería internacional y la cocina con alma solidaria. El chef pastelero Antonio Bachour, afincado en Miami y reconocido mundialmente por su estética vanguardista, viajó expresamente hasta el único restaurante del Penedès con Estrella Michelin —y también Estrella Verde— para presentar un postre benéfico con un fin muy claro: recaudar fondos para los afectados por los devastadores terremotos que han sacudido la costa venezolana en los últimos días.

La iniciativa nació gracias a la mediación de Andoni Luis Aduriz, amigo común de ambos chefs. Fue él quien puso en contacto a Bachour con Andrés Torres, chef de Casa Nova, conocido no solo por su propuesta gastronómica sostenible, sino por su larga trayectoria como reportero en zonas de conflicto y su implicación en proyectos humanitarios en América Latina, África y Asia.

A pesar de una agenda internacional repleta de compromisos y master classes por todo el mundo, Bachour no dudó ni un instante. "Cuando me escribió, yo estaba en Vietnam, con la agenda llena, pero dije que sí porque es una iniciativa muy bonita y necesaria. Yo mismo tengo familiares en Venezuela y es un momento en que todos tenemos que ayudar en lo posible", explicó el pastelero. Y añadió: "Todo lo que suma es bueno, hay que alzar la voz. En Miami hemos creado un centro de acopio. Siempre hay que ayudar al prójimo".

El postre solidario

El postre, que ya ha despertado el interés de la cadena de panaderías Enrich y del propio Gremio de Pastelería de Barcelona, es fiel a la filosofía estética y gustativa de Bachour. Se presenta en un vaso y combina tres texturas y sabores: una base de mousse de chocolate bean to bar elaborado en el propio restaurante con cacao venezolano, un cremoso de fruta de la pasión y, entre ambos, un crujiente crumble de chocolate. Como broche final, dados de mango fresco y microvegetales de atsina coronan la preparación. "Es un postre refrescante, que sabe a verano, intenso y delicado", resumieron ambos chefs durante la presentación.

El dulce comenzará a comercializarse en la pastelería Xarel·lo, situada en la localidad próxima al restaurante Casa Nova, y todos los beneficios de su venta se destinarán íntegramente a enviar ayuda humanitaria a los damnificados por los seísmos en Venezuela.