Uno de los aspectos más sorprendentes del libro Offbeat es la creatividad de Andrey Dubovik a la hora de diseñar bombones de molde. El chef utiliza herramientas propias, objetos cotidianos e incluso efectos accidentales para conseguir estampados y texturas únicas.
Estas son algunas de las técnicas y herramientas más originales que aparecen en el libro.

1. Un sello con papel de aluminio de invención propia para lograr efectos fractales

EnOffbeat se muestran herramientas de cosecha propia, que no existían previamente en el mercado profesional como el sello con papel de aluminio.

El proceso comienza moldeando un trozo de papel de aluminio sobre la cavidad del bombón. Después, el sello se calienta con una pistola de calor y se presiona sobre moldes previamente aerografiados con manteca de cacao negra.

A continuación, las cavidades se pintan con manteca de cacao amarilla y se encamisa el bombón. El resultado es un espectacular efecto fractal en amarillo y negro, con una estética muy moderna y artística.
2. Colador de té, un objeto cotidiano convertido en herramienta de diseño

Dubovik demuestra que no hacen falta herramientas profesionales para crear bombones de alta estética. Muchos de sus diseños nacen de objetos cotidianos como pinceles, palillos o cintas adhesivas.

Uno de los ejemplos más curiosos es el uso de un pequeño colador de té. El chef lo coloca sobre las cavidades del molde y aerografía manteca de cacao negra a través de la malla metálica.

Después aplica manteca de cacao blanca y encamisa el bombón con chocolate negro. Así consigue una textura geométrica muy fina y elegante, con un delicado degradado oscuro en la parte superior del bombón.
3. Paño de viscosa para generar electricidad estática

Algunas de las técnicas más originales de Dubovik nacieron por accidente. Una de ellas aprovecha la electricidad estática generada al limpiar los moldes con un paño de viscosa.

Después de frotar las cavidades y aplicar manteca de cacao, el chef descubrió que el producto reaccionaba de forma diferente: se volvía más electrificado y menos estable. En lugar de evitar este efecto, decidió utilizarlo como recurso creativo.

Para conseguir estas partículas decorativas con acabado bronce, primero frota el molde con una servilleta o paño de viscosa. Después acerca una boquilla pastelera impregnada en manteca de cacao sin llegar a tocar la superficie.
El resultado es un efecto visual muy dinámico y sofisticado, perfecto para bombones de autor y diseños de vanguardia.
