En la innovadora heladería Kōri Ice Cream (Melbourne, Australia), que acaba de inaugurar su tercer punto de venta, Joane Yeoh despliega la faceta más atrevida e inquieta de su personalidad. Algo que también se ve en su colección navideña, donde vuelve a dejar claro que es una chef que pone el foco tanto en el fondo como en la forma. Una dualidad que se refleja en el juego de texturas, las combinaciones de sabores únicas y equilibradas, y sobre todo alcanzar una gran experiencia sensorial global.
Para disfrutar individualmente o compartir entre dos, Yeoh propone un sándwich helado Monaka de sésamo negro, formado por un semifrío de sudachi, helado de sésamo negro tostado y ‘tangy ripple’ (veta ácida que aporta contraste al helado) de coulis de frambuesa, presentado en una crujiente concha de oblea de monaka.
En el terreno de pastelería helada, lanza dos propuestas de edición limitada. Por un lado, Corona helada melocotón Melba Pavlova, con sorbete de melocotón blanco, semifrío de frambuesa y semifrío de yuzu en capas sobre una suave pavlova, acabada con lazo de chocolate de frambuesas. Y, por otro lado, Tarta helada de panettone de fruta de la pasión, a base de ganache de chocolate hojicha tostado, helado de panettone de maracuyá y semifrío de chocolate hojicha con pops brillantes de cáscara de yuzu.
Para los que prefieran helado, cuatro tarrinas muy navideñas: Panettone, Bosque Blanco, Ciruela Caliente, y Pavlova de matcha y fresa.
Y para los amantes de la diversión, una tarta helada en forma de tablero de juego gigante elaborado con brownie matcha, decorado con mascarpone de matcha y virutas festivas, y servida con 10 piezas comestibles, en color verde (Biscoff y mousse helado de chocolate con leche doblado con piezas crujientes de Biscoff recubiertas de chocolate blanco) y en color rojo (chocolate de frambuesa cubierto de semifrío de cheesecake con miga de cheesecake).
