Con motivo de la visita del Papa León XIV a Barcelona y en el marco de la celebración de los 100 años de la Sagrada Familia, la cadena florentina Badiani presenta dos nuevos helados de edición limitada.

El primero de ellos, Lleó, tiene una base de fior di latte y láminas de almendra, como símbolo de pureza, sencillez. Con un perfil limpio, suave y envolvente, combina la textura cremosa del lácteo con el toque crujiente del fruto seco.

El segundo helado, Sagrada Familia, se presenta como una interpretación festiva y visual del icónico templo barcelonés. Elaborado a partir de una base de chocolate blanco y caramelo, incorpora un bollo de fermentación natural y almendras. En su versión con fruta confitada, el helado se transforma en un homenaje a las vidrieras de la basílica, con destellos de color que recuerdan los juegos de luz característicos de Antoni Gaudí. También se ofrece una versión más sobria sin fruta confitadas, en la que destaca el contraste de texturas.