José Manuel Martínez Salas procede de la hostelería, algo que siempre se nota en los helados culinarios que crea en Cremela (Cangas de Onís, Asturias).

Este verano, junto a los sabores más tradicionales, lanza algunos como el de Berenjena asada y miso; el de Mango y chile pasilla; el de Hierbas frescas con espinaca, hierbabuena, albahaca y cilantro; el Paloma Roja con pomelo, tequila y flor de hibisco (foto de portada), y el de Fresa, frambuesa y shiso morado. Propuestas que demuestran que el chef no entiende el helado como una receta cerrada, sino como una elaboración gastronómica que puede nacer a partir de la curiosidad, de la exploración de un ingrediente o de una idea.

Con seis locales físicos en Asturias (Avilés, Cangas de Onís, Gijón, Llanes, Ribadesella y Villaviciosa), Salas propone una carta que varía según la época e incluso el espacio, y en la que utiliza ingredientes seleccionados personalmente por él mismo.