El argentino Octavio Angrisani, que venía de la cocina, empezó a experimentar con masa madre en casa a partir de lecturas, vídeos y pruebas, y posteriormente buscó huecos en las cocinas donde trabajaba para seguir amasando.
En 2022, junto con sus amigos también argentinos Santiago y Gonzalo, empezó a imaginar cómo sería tener una panadería propia en un sentido amplio: obrador, bollería, café y una manera cercana de llevar el producto al cliente.
En 2023 llegó el primer local de Primate Bakehouse en Barcelona. Después vendrían nuevas tiendas -hasta tres-, más producción y la incorporación de Iván como socio a una estructura que creció rápido y obligó a ordenar el trabajo desde varios frentes.