Giulio Rocci es una figura transversal en la heladería italiana. Chef de formación, maestro heladero por vocación, ha explorado diversos mundos, desde restaurantes ecológicos hasta la alta cocina, desde la coctelería hasta la docencia, construyendo una visión personal y reconocible.
En su heladería Ottimo! Buono non basta (Turín), trabaja desde la experimentación y la reinterpretación constante. El helado es un medio de expresión que se adapta a distintos contextos: puede funcionar como postre, como elemento de un plato o incluso como acompañamiento de un cóctel.