El Salón SIAL, que se celebrará del 17 al 21 en Paris Nord Villepinte, ha presentado su informe de tendencias 2026 para ofrecer una nueva perspectiva sobre los factores que están moldeando el futuro de la alimentación, desde la innovación de producto hasta la evolución de los comportamientos de los consumidores.
Este análisis identifica las 10 tendencias clave, basándose en los resultados combinados de tres fuentes: el estudio Food 360 de Kantar, El Barómetro Mundial de la Innovación Alimentaria de ProtéinesXTC y estudios de mercado específicos, centrados en productos de gran consumo, distribución, restauración y entorno digital realizados por Circana.
1. Alimentación saludable
Los consumidores eligen los productos en función de beneficios medibles para la salud: proteínas, fibra, inmunidad, salud digestiva y energía. La nutrición personalizada y el impacto de los tratamientos con GLP-1 también están redefiniendo la innovación alimentaria.
2. El “cerebro intestinal”
La nutrición está cada vez más vinculada con la salud emocional y mental. Los consumidores buscan alimentos que favorezcan un mejor sueño, la gestión del estrés, el rendimiento cognitivo, el equilibrio hormonal y el envejecimiento saludable.
3. El placer como experiencia consciente
La alimentación sigue siendo una fuente de placer, pero los consumidores buscan cada vez más experiencias premium, sensoriales y memorables.
4. La sostenibilidad evoluciona
Los consumidores priorizan cada vez más la reducción de la huella de carbono, el abastecimiento local, la simplicidad de los ingredientes y los productos responsables a precios asequibles, por encima de las declaraciones tradicionales como “natural” o “bio”.
5. La alimentación de origen vegetal entra en una nueva fase
La alimentación basada en vegetales ya no se limita únicamente a sustituir la carne. Los consumidores adoptan una mayor variedad de ingredientes vegetales, legumbres y verduras dentro de una alimentación flexible y equilibrada, mientras que el consumo de carne se mantiene sólido en numerosos mercados.
6. La individualización se convierte en la nueva norma
Los consumidores esperan que la alimentación refleje su biología personal, su estilo de vida, su edad y sus preferencias. Los productos se adaptan cada vez más a objetivos nutricionales específicos, a distintas etapas de la vida y a ocasiones concretas de consumo.
7. El fin de los horarios de comida fijos
Las comidas tradicionales no desaparecen, especialmente en Europa, pero los hábitos alimentarios ganan flexibilidad. Los snacks saludables y las pequeñas comidas se desarrollan en paralelo a las comidas convencionales, impulsados por la demanda de practicidad y funcionalidad.
8. Un valor añadido accesible
Aunque la inflación sigue afectando el gasto de los consumidores, estos continúan valorando la calidad, la salud y la sostenibilidad, pero a precios asequibles. La innovación se orienta cada vez más a aportar valor añadido mediante productos premium accesibles, formatos más pequeños y soluciones contra el desperdicio alimentario.
9. Lo digital redefine las decisiones alimentarias
Las redes sociales, los influencers, las recomendaciones en línea y los servicios digitales influyen cada vez más en el descubrimiento de productos, la elección de restaurantes y las decisiones de compra, obligando a las marcas a ser tan visibles en línea como en los puntos de venta.
10. Innovación inclusiva
Los consumidores esperan que los sectores de la alimentación y la restauración respondan a una gama más amplia de necesidades alimentarias, problemas de salud, preferencias culturales y estilos de vida, al tiempo que valoran las marcas socialmente responsables y las opciones de producto accesibles.
