Estamos en 2026, es decir, han pasado 46 años desde el nacimiento de esta cabecera allá por 1980. Desde entonces, como os podéis imaginar, han pasado muchas cosas. También en nuestra editorial, siempre guiada por el espíritu de acercar a los artesanos de la pastelería, el chocolate y las masas todo lo que pueda ser valioso en su día a día. Con ese espíritu, y atendiendo a los cambios vividos en la sociedad y el sector, la revista se ha adaptado a cada época, renovando los contenidos así como el equipo; acercando a los profesionales más influyentes de cada momento y conociendo por dentro los negocios que han sabido encontrar la clave para conectar con un público fiel.
Y para que todo esto se haga realidad, el diseño, la manera de presentarlo, también necesita transformaciones. Por eso, empezamos este año con un logo y una maquetación completamente renovados. La artesanía es un valor único que concentra talento, audacia, pasión y satisfacción de toda clase de necesidades. Son oficios bellos que requieren coraje, esfuerzo y meditación. Por eso queremos que adentrarse en las páginas de DPAS 518 sea una experiencia acorde al contenido: placentera, que ensalce los atributos estéticos de cada propuesta, pero sin olvidar los mensajes que le dan sentido.

En una época como la actual, rodeada de toda clase de estímulos, donde sobra ruido y falta sentido, DPAS quiere brindar un momento de pausa y reflexión. Queremos ahondar en la técnica que permite alcanzar la excelencia o conectar mejor con un consumidor, pero también explicar los conceptos que la inspiran, las experiencias que la forjan y las ideas que sirven de motor para cada profesional.

Por eso no nos asusta dedicar cada vez más espacio a los contenidos que os seleccionamos en cada número. Estar atentos, tomarnos nuestro tiempo, detenernos en aquello que hace un proyecto especial. Resaltar su valor, su diferencia y los aspectos técnicos clave. Es el DPAS de siempre, pero más atento que nunca a compartir y contribuir a una comunidad de conocimiento y de personas con rostro y nombre. Juntos, acompañamos al artesano del dulce y las masas al lugar de relevancia y reconocimiento que merece en nuestra sociedad.
Editorial publicada en DPAS 518
