En Une Glace à Paris, al MOF Emmanuel Ryon le gusta rememorar grandes clásicos de la pastelería y de la heladería a través de una estética ornamental y sabores influidos por los múltiples viajes que ha realizado por el mundo.
Estas Navidades propone troncos helados para todos los gustos, desde el refrescante Vacherin, compuesto por sorbete de lichi de Isla de la Reunión, sorbete de frambuesas de Francia, coulis de frutos rojos y merengue crujiente, hasta una versión del clásico Milhojas, con helado y parfait vainilla de Tahití, caramelo coulant, hojaldre caramelizado y nougatine, o el aromático Flores de jazmín, elaborado con helado de vainilla con pimienta salvaje de Madagascar, parfait de flores de jazmín, coulis de melocotón blanco, jazmín y merengue crujiente.
La carta de bûches se completa con propuestas que invitan a viajar como Perla Exótica, que combina el sabor afrutado del mango Alphonso de la India con la suavidad del coco; Rêve d’Asie, que incorpora helado de chocolate de Madagascar y de té Matcha ecológico de Japón, y Ardéchoise, con helado de vainilla de las Comoras, crema de castañas al estilo Mont Blanc y chocolate negro de Tanzania.
