En 2019, los hermanos Nicolás y María Paz Barnetche, junto con María Victoria Aschero (pareja de Nicolás), abrieron Pot Helados en su ciudad natal Mercedes, en la provincia de Buenos Aires. Desde el inicio, el objetivo de estos emprendedores fue “crear la heladería a la que nosotros mismos querríamos ir, un lugar que represente el tipo de helado que nos gusta comer”, explican. La respuesta fue tan buena que en diciembre de 2021 inauguraron un segundo local en Recoleta (Buenos Aires) y venden también sus helados a restaurantes y cafeterías.

María Victoria Aschero y Nicolás Barnetche, al frente de Pot en Barcelona

En su mente siempre tuvieron la idea de probar su proyecto fuera de Argentina. Así que cuando surgió la oportunidad de abrir una heladería en el local ocupado por la antigua Selvática de Natalia Ramírez, decidieron dar el paso, en mayo de 2025. “Conocíamos Selvática, habíamos probado sus helados y nos gustaba mucho el barrio. Cuando supimos que el espacio quedaba disponible, nos pareció que tenía mucho sentido para Pot: un espacio donde pudiéramos producir y vender en el mismo lugar, mostrando el trabajo que hay detrás del producto. Además, Barcelona es una ciudad muy vinculada a la gastronomía y el mundo de las heladerías está creciendo mucho, con propuestas cada vez más cuidadas. Y nuestro nombre tiene sentido en catalán, mucha gente nos mencionó enseguida el refrán: Al pot petit hi ha la bona confitura”, añaden.

Fachada Pot Helados

Al frente del establecimiento de la ciudad condal está Nicolás y María Victoria, mientras que María Paz sigue en Argentina. “De todos modos, Pot es un proyecto que desarrollamos los tres desde el comienzo y que seguimos construyendo juntos, especialmente en todo lo relacionado con el producto, la marca y las decisiones estratégicas”, aclaran.

Una de las claves del éxito de Pot su oferta limitada, que además va rotando según la temporada. Los helados se elaboran en su obrador, con ingredientes de calidad y sin colorantes ni saborizantes artificiales. También desarrollan una pequeña línea de chocolate artesanal y alfajores. “Preferimos tener pocos productos y hacerlos muy bien, antes que tener una carta muy amplia”, afirman.

María Paz Barnetche, la tercera fundadora de Pot que sigue en Argentina

Sí que han tenido que adaptar la carta a Barcelona, apostando por sabores más simples y directos, sin muchos toppings ni mezclas para que se perciba bien la materia prima. Su sabor más vendido es el pistacho, “lo hacemos a base de agua y partimos del fruto, que compramos directamente a un productor de Lleida. Lo tostamos y lo refinamos en unas conchadoras que tenemos a la vista, y con esa pasta elaboramos el helado”, confiesan. Otro sabor que está funcionando muy bien es el sambayón, que para mucha gente del barrio es algo nuevo. Tiene una textura muy particular y está generando bastante curiosidad, y el dulce de leche granizado, que es el segundo sabor más elegido.

En este casi primer año de vida en Barcelona, la acogida ha sido tan positiva que en pocos días abrirán un segundo punto de venta en el barrio de Sant Antoni.

Helado de dulce de leche