Alejandro de Miguel y su socio Iván Abachian abrieron en 2021 La Tramontana en la calle Suecia número 55 en Madrid, una heladería inconformista de 42 m2 en la que se da preferencia a los ingredientes locales, como por ejemplo leche de la granja Los Combos en Móstoles y nata de Alovera en Guadalajara.

En este establecimiento, además, se atreven a explorar diferentes tipos de fermentaciones para descubrir nuevos sabores y abrir nuevos horizontes en el sector, como nos explicaron en AH 213.

Como la producción cada vez es más grande, han decidido abrir un nuevo local en la calle Aquitania número 25, a poco más de un km de su punto de venta original. “Lo suficientemente cerca como para no movernos del barrio, pero lo suficientemente lejos para llegar a otro tipo de público”, explica Alejandro de Miguel.

La razón principal de esta apertura ha sido tener un obrador más grande y ampliar un poco la carta de pastelería. “En el obrador antiguo básicamente nos turnábamos, empezábamos a las cuatro y medio o cinco de la mañana para la parte heladería, y nos quedábamos hasta las doce o una de la noche para la sección pastelera. Para nosotros era imperioso conseguir un obrador un poco más grande”, añade.

Gracias a este nuevo local, “hemos incorporado al equipo a una pastelera profesional que le está dando una vuelta a la oferta invernal, vamos a empezar a hacer laminados y a servir desayunos. Esto nos permite invertir más tiempo en heladería. Estamos contentos porque tenemos la posibilidad de crecer y de mejorar el producto, que es lo más importante”, prosigue.