Vicky Sevilla es un ejemplo del gran potencial de las nuevas generaciones.
El acercamiento de Vicky Sevilla a la cocina llega de casualidad, con un viaje a Formentera. Para tener recursos durante su estancia en la isla, decide trabajar en la hostelería para tener recursos. Y se encontró con un oficio que acabó por fascinarle. Tras dos años, volvió a Valencia y empezó a acumular experiencia junto a chefs como Susi Diaz, Vicente Patiño o Begoña Rodrigo.
A finales de 2017, con apenas 25 años, se lanza a la aventura de abrir su propio restaurante, Arrels en Sagunto (Valencia), donde apuesta por platos con personalidad que rinden tributo al entorno y a sus raíces. Un ímpetu encomiable que le ha llevado a recoger los primeros reconocimientos, destacando la mención como finalista al premio Cocinero Revelación 2020.