Tras su paso como docente en el Instituto Paul Bocuse de Shanghái para enseñar cocina francesa, trabaja junto a Julia Canu en la planificación y definición de negocio de la heladería Pierre Geronimi de Mónaco. Es la prueba piloto que la pareja necesitaba para probar si el concepto de heladería que imaginaban y las recetas podían tener una buena respuesta de público. Poco después comprobaron que la puesta en práctica de la filosofía km 0, el trabajo con fruta fresca e ingredientes de temporada podía funcionar y era viable. Con esta premisa regresan a Lyon, donde se habían conocido durante su etapa en el Instituto Paul Bocuse para abrir juntos Unico Artisan Glacier.
En 2019 dieron un paso más e inauguraron un segundo establecimiento, Fresco, dedicado al helado soft. Y a finales de 2021 emprendieron un nuevo proyecto, esta vez centrado en la pastelería tradicional: Minnà.