Pastelero, heladero y asesor, es uno de los profesionales que más ha influido en la heladería francesa en las últimas décadas. Así, tras su etapa como chef chocolatero en L'École Valrhona, funda junto a dos amigos de la infancia una de las heladerías más creativas de los últimos años en el país galo, La Fabrique Givrée. Y es a partir de este proyecto desde el que contribuye significativamente a poner al día la heladería de autor en conexión con sus bases chocolateras y pasteleras.
Uno de los aspectos clave más recordados de su pasada etapa en LFG fue la renovación de la tradicional copa helada francesa desde la filosofía del postre en plato, con sabores muy gastronómicos y combinaciones poco habituales: flor de azahar y dátiles Medjool; pomelo rosa y bayas de enebro; mango y curry Madras; piña, plátano y limón.