Tras superar un linfoma non-Hodgkin, que contrajo con 17 años, Anthony Hart tuvo claro que quería dedicarse a la pastelería.
Licenciado en Arte en Fotografía en el Royal Melbourne Institute of Technology, actualmente es capaz de combinar con maestría dos profesiones: la de pastelero y la de fotógrafo, haciendo que ambas actividades se enriquezcan mutuamente.