Para Aníbal Mendoza, el helado es un lugar donde convergen identidad, origen y resistencia. Su historia personal, raíces palestinas, infancia caribeña y un recorrido lleno de incertidumbres, se refleja en Ice Cream Dealer, su proyecto en Barranquilla. Allí fusiona memoria familiar, multiculturalidad y técnica contemporánea.
Formado en Argentina, Mendoza descubrió en el helado un vehículo para expresar sabores, emociones e influencias culturales. Su carta combina ingredientes del Caribe colombiano con referencias árabes, mientras aplica formulaciones precisas que le permiten lograr texturas profundas y estables.
Ice Cream Dealer no reproduce recetas: reinterpreta la identidad barranquillera desde un prisma urbano, emocional y contemporáneo.