La producción mundial de vinos durante 2007 (sin contar mostos ni zumos de uva) se situará finalmente entre 261,6 y 271,2 millones de hectolitros, con un retroceso que oscilará entre el 3,6 y el 7 por ciento frente a los 281,3 millones de hectolitros de 2006, según datos ofrecidos por el último informe de coyuntura de la Oficina Internacional de la Viña y el Vino (OIV).
En concreto, los vinos producidos en los 27 países de la Unión Europea han caído más de un ocho por ciento al pasar de 173,4 a 159,5 millones de hectolitros. Una bajada todavía más acusada en la Europa de los quince, en la que se concentran productores mundiales de la talla de Francia, Italia y España. En estos países, la cifra se ha situado en 147,5 millones de hectolitros, inferior incluso a producciones muy mermadas, como las de 1995 (152,9 millones) y 2002 (150,8 millones).
Según los elaboradores de esta evaluación, el descenso productivo se ha debido, en gran parte, a las elevadas temperaturas registradas durante el verano del pasado año y a la sequía que ha afectado a casi todo el continente durante el año. Así, Francia ha producido 46,2 millones de hectolitros, un 11 por ciento menos que el año anterior; Italia ha alcanzado los 43,5 millones de hectolitros, un 12 por ciento menos; y España ha producido 36,5 millones de hectolitros, cayendo un 5 por ciento con respecto al año precedente.
En el resto del mundo, Australia se ha visto afectada por un segundo año de sequía que ha llevado a que su producción se haya reducido cerca de un 25 por ciento, pasando de 14,26 a 10,7 millones de hectolitros. Por otro lado, Estados Unidos, cuarto productor mundial, ha subido desde los 19,7 hasta los 21,5 millones de hectolitros. Otros países que cabe destacar son Argentina (de 15,4 a 15,15 millones de hectolitros), Chile (de 8,45 a 8,4 millones de hectolitros); y Sudáfrica (de 9,4 a 9,8 millones de hectolitros).